Es el primer día de Trabajo Globalizado (TG) con los estudiantes de primero de secundaria que acaban de llegar. La profesora explica que en el centro hemos pensado en una forma curricular que engloba especialidades como: Ciencias Sociales, Naturales, Tecnología, Educación Visual y Plásticas. Esta metodología permite tratar el saber desde diferentes perspectivas y no desde el campo exclusivo de las disciplinas.

En el aula está la profesora que imparte TG, estoy yo y 22 estudiantes que se sientan alrededor de 4 mesas, formando grupos diversos y, si bien, tienden a mirar hacia la pantalla grande que hay en el centro del aula, no están en una posición unidireccional. Comienza la introducción de lo que significa TG y la profesora expresa que comenzaremos con el TG denominado “Mira quien soy”.  —El objetivo es conocernos, pensarnos, mirarnos…además aquí estaremos juntos mucho tiempo, es fundamental conocernos personalmente y como grupo —dice ella—. A lo largo del curso iremos viendo cada una de las disciplinas, pero sin especificar “en este momento estamos viendo Naturales”, lo importante es que todo está relacionado, por otra parte, esta forma de trabajar será interesante porque cada vez que acabemos una temática iremos formando nuevos grupos, lo que nos llevará a conocernos con los estudiantes de las otras clases. Los 4 profesores de TG también nos iremos mezclando.

Los jóvenes escuchan atentos, identifico en alguno de ellos un especial brillo en los ojos que evidencia que algo nuevo está comenzando o que algo se está moviendo. Quizás sea la forma de estar de la profesora. Ella trasmite paz y motivación. Tiene un tono de voz alegre. Yo como docente la escucho y me anima, los estudiantes que están en el aula también responden a su forma. La profesora usa pausas y, a pesar de que habla bastante, deja un espacio abierto y simbólico para que los estudiantes se expresen. Digo “simbólico” porque es difícil explicar la forma de cómo los docentes invitamos a los estudiantes a participar, a tal nivel que no se necesite forzar ninguna situación. Siguiendo con el relato, ella responde a las cuestiones que en ese momento surgen. Posteriormente, da paso a aspectos más técnicos y pregunta quién ha traído la libreta para iniciar el TG, cuatro estudiantes levantan el brazo —signo de que no han traído el material pedido—, una niña dice en voz alta “yo tengo 2, puedo darle 1 a algún compañero que no tenga”.

 

Con esta breve escena quiero compartir el inicio del curso 2018-19; volvemos a comenzar y, como muchos centros, queremos recibir a nuestros estudiantes de secundaria con un proyecto interesante. En el caso del proyecto educativo que vengo observando, se va repensando la educación actual, la cual siempre nos trae nuevos desafíos.